Un cuadernillo que acompañará en su trayecto a un hombre que busca encontrar la esencia de sí mismo y del universo en el que vive.

domingo, enero 22, 2006

Pues va a ser que final 

Por fin, ya me he decidido a dar el paso. Este es el último mensaje de este blog.

Cuando lo comencé, no tenía muy claro para qué me iba a servir, pero con el tiempo se fue desarrollando como una especie de crónica de un viaje, el viaje al interior de mi cabeza y mi corazón que he realizado durante los últimos diez años o así.

Varias veces lo di por conseguido, pero luego aparecían temas que resultaban no estar cerrados del todo; esta vez en cambio es la buena. Con estas palabras doy por cerrada esa etapa, ahora aparece un hombre nuevo que, como dije en el post anterior, parte en busca de nuevos viajes llevando consigo sólo aquello que se ha ganado el derecho de estar ahí.

Ahora ya no necesito ir contando mi vida día a día, o las cosas que me ocurren, eso prefiero hacerlo en persona a mis amigos. Mis nuevas inquietudes son, consolidar lo hecho, construir ese núcleo, ese nido del que hablaba, y también exponer las ideas que han ido brotando en mi cabeza en las horas de lectura, buceo por Internet y comeduras de coco insistentes. Tenía un blog por ahí un poco para eso, pero nunca terminó de cuajar.

Lo que voy a hacer ahora es abrir otro blog, con una identidad nueva, y empezar ahí a contar todas esas cosas. Aquí lo tenéis:

Pensamientos a la luz del día

No quiero que haya ninguna mención de Hirunatan o de estos blogs en el nuevo, éste de ahora pienso abrirlo mucho más, publicarlo y difundirlo por ahí, y tampoco tengo ganas de que todo el que pase llegue aquí y se entere de mis intimidades. Tampoco es que lo vaya a poder impedir, pero por lo menos que quien lo haga se tome algunas molestias, con lo que demuestre un mínimo interés.

Pues eso es lo que hay, si alguna vez siento necesidad de expresar de nuevo algo íntimo o contar algo que me haya pasado, puede que abra otro blog como Hirunatan, algo más escondido. Ya veremos.

De momento, esto se cierra.

Hasta siempre.

sábado, noviembre 12, 2005

Mega-post ¿final? ¿o principio? 

Bueno, pues aquí estoy al fin. Ya tengo mi propio nidito. Después de un período de transición, probablemente más largo de lo conveniente, estoy felizmente (espero) instalado en una habitación en un piso compartido, no muy lejos de donde vivía antes; a un paso de mi oficina. La casa está bien y la zona es muy buena. Lo único es que los muebles están muy viejitos, pero ya me encargaré yo de arreglar eso.

Han pasado unas cuantas cosas desde la última vez que escribí aquí, y mucho ha cambiado.

Ahora estoy solo. Ya no comparto vida con nadie, al menos así a diario, aunque tengo unos cuantos buenos amigos y sigo viendo a Robin muy a menudo. Es una sensación extraña, es curioso pero es la primera vez en mi vida que estoy así, ni siquiera en mis tiempos de estudiante vivía sólo, estaba con mi abuela. Bueno, hay más gente en este piso, pero no se les ve mucho, ya sabéis, vamos cada uno a nuestra bola. Por lo menos parecen gente maja.

Son tiempos complicados, aunque no diré que malos. Aunque sí que es cierto que mi racha de este verano parece que acabó por fin. La verdad es que tuve una época muy buena. Durante unos cuantos meses me ocurrieron todo tipo de cosas maravillosas, viví experiencias fascinantes, se cumplieron mis mayores sueños. Puedo decir que cerré una etapa interesante de mi vida, bien larga, lo menos 14 años. Ahora pasó también ese júbilo, esa sensación de plenitud, y parece que después de unas semanas de pausa, he llegado a un punto cero, un nuevo comienzo.

Muchas cosas he aprendido en todos estos años. He aprendido a quererme, a saber que valgo mucho, que merezco ser querido, a cuidarme y abrirme a los demás. A ser mi propio jefe, a saber lo que son la libertad y el compromiso. A aceptarme y aceptar a los demás tal como son. A pensar un poco menos y abrirme a otras formas de estar presente, conocer mi intuición, permitir que las cosas fluyan por sí mismas (eso que los chinos llaman el Tao). A amar y dar por el propio hecho de hacerlo, no por recibir nada a cambio, ni siquiera un agradecimiento. Parece una chorrada, pero es cierto, el simple acto de dar algo a alguien y ver que le es útil, que le hace un poco más feliz, es una recompensa en sí mismo. Lo pude comprobar en la última Estelcon, por ejemplo, había momentos en los que me daba la impresión de ser parte de la organización, de tantas cosas en las que estaba metido, entre los Bardos y los de Hammo. Pero era un gustazo, hacer actividades y ver que la gente las disfrutaba; por supuesto, si luego te aplaudían y te felicitaban, pues estupendo, pero eso es un extra, la propia actividad ya era buena. También he aprendido a aceptar las cosas como vienen, pero cambiar las que puedo, y a elegir ser feliz en cualquier situación, buena o mala. Y que las mujeres no son bichos amenazadores, sino seres humanos que pueden ser maravillosos, y que soy tan digno como cualquiera de amar y ser amado, de disfrutar de la compañía, del compartir cosas, del sexo, del cariño.

Todo eso lo he aprendido teniendo a mi querida Helyanwë, mi Dama del Arco Iris, como compañera de viaje. Y ha sido una compañera fantástica. No todo ha sido bueno en este trayecto, pero no me arrepiento de ni uno solo de los momentos; ni ella ni yo seríamos lo que somos si no hubiéramos viajado juntos. Y eso nunca se borrará, pase lo que pase.

¿Y ahora qué? Bueno, pues como decía antes, a empezar otra vez; una temporadita tranquilo y luego a partir de nuevo rumbo a destinos desconocidos, con ligero equipaje y sin mirar demasiado hacia atrás, con todas las heridas cerradas y los viejos sueños cumplidos, pero guardando en un rincón muy cerquita unos pocos recuerdos, los más queridos.

A partir de ahora no conservaré nada sólo por el hecho de haberlo tenido anteriormente; cada cosa va a tener que ganarse su derecho a acompañarme en mi nuevo viaje, y si no, pues la despediré con mucho cariño. Este blog, por ejemplo: me plantearé qué hacer con él. Hasta ahora me ha servido bien para ir soltando todo ese barullo interior que tenía. Ahora puede que lo deje, o que escriba cosas diferentes, o incluso que siga como hasta ahora, pero con un sentido nuevo. Ya me irá viniendo.

También he reducido bastante mi actividad social. Por un lado, estoy muy liado con el trabajo (que sigue siendo desbordante aunque ya se está tranquilizando un poco), con la mudanza y la decoración de mi casa, y con las visitas a Robin. Por otro, como ya digo, estoy replanteandome cómo y con quién quiero estar. He conocido amigos nuevos últimamente y sigo estando en varios grupos: la STE en general, los de Hammo, los Bardos, mi propia familia, los del Tantra, los del Tai-Chi, los de una pandilla de no-frikis que me ha salido por ahí (¿quién me lo iba a decir?), la gente de Indymedia y otros movimientos sociales, y alguna que otra posibilidad que flota en el aire.

Pero eso es demasiada dispersión. En mi etapa anterior necesitaba expandirme, explorar el mundo, conocer muchas cosas, salir del nidito donde estuve metido desde pequeño, encontrarme a mí mismo y a los demás. Ahora que ya he encontrado todo eso, quiero centrarme. Ese va a ser mi primer nuevo reto: tengo muchas ganas de crear un círculo reducido pero profundo. Un núcleo de personas, o quizá unos pocos núcleos, en los que por un lado tengamos un refugio, un lugar a donde recogernos después de las cansadas luchas de la vida, y por otro tengamos la ocasión de profundizar más, de conocernos mejor, de compartir y de crear cosas juntos.

Buf, qué idea. De momento no es más que el esbozo de un embrión, se me acaba de ocurrir y todavía le queda mucho que crecer, pero de algún modo siento que ese es mi objetivo vital en este momento. No sé si será con una persona, con tres o con veinte, si será alguno de los grupos que ya conozco o crearemos uno nuevo; pero sí se dos cosas. La primera es que no soy un alma errante. Me gusta tener un hogar, una tierra simbólica a la que considerar que pertenezco y a la cual cuido y veo florecer, aunque también me gusta salir de vez en cuando a ver mundo, explorar sin miedo continentes ignotos y fascinantes, sabiendo que a la vuelta me espera mi lugar y mi gente.

La segunda es que soy poderoso. Tengo muchas capacidades, y la posibilidad y ganas de llevarlas a cabo. Y no soy el único... ¡me encanta la sensación de ser un héroe rodeado de héroes! ¡Ánimo, mis valientes! ¿Quién se viene conmigo?

¡Es estupendo! Sólo me queda una cosa más de la que hablar...

el amor...

uffff, el amor...

¿Qué podré decir? Podría hablar horas de todo lo que estoy aprendiendo últimamente. Ahora diré un par de cosas nada más, pero seré radical y contundente, no puedo ser menos que eso. Mis queridos amigos: todo lo que os han contado del amor está equivocado. Los conceptos que manejamos hoy día de cómo son las relaciones entre las personas deben que dar ya mismo tan anticuados como el amor cortés medieval o el troglodita con la porra en la cabeza. El amor romántico es una fantasía muy dañina, esas dependencias tipo "mi media naranja" o "me muero sin tí" son suicidas; la vieja moral cristiana, con sus represiones, rigideces, pecados y culpas, con sus instituciones caducas, debería ser demolida con dinamita; incluso la revolución sexual de los hippies o el estilo posmoderno tipo "sexo en Nueva York", con sus parejas kleenex de usar y tirar, es una locura hueca. José Antonio Marina habla de una "segunda liberación sexual", que nos liberaría de la primera de los años 60. En el Tantra he descubierto cosas interesantísimas, que lo son por ellas mismas, no porque se llame Tantra o porque lo dijera no sé quién hace cinco mil años. Bueno, y vosotros mismos lo podéis comprobar sólo abriendo los ojos: muchas parejas se separan, todo lo homosexual está revuelto, mucha gente está intentando reinventar su forma de estar con los demás. Lo malo es que en esta mierda sociedad no hablamos, sólo nos movemos como borregos a golpe de eslógan. Pero si se escucha un poco, en seguida se encuentran foros, sitios donde sí hay gente hablando e intentando cambiar las cosas.

Pero bueno, de todo eso hablaré largo y tendido cuando haya ocasión, con quien me quiera escuchar. En mi caso, que es de lo que va este blog (por ahora), está claro que con lo dicho mi relación con Helyan no podía seguir como hasta ahora, y que el futuro no está escrito. He intentado hablar con ella y transmitirle algo de esta movida, pero no es fácil. No se puede reinventar de pronto todo un proyecto sexual en un rato, con alguien que está en su propio viaje y teniendo que mantener una vida, un trabajo, un niño y esas cosas. Necesitábamos sin la menor duda un punto cero, una ruptura total. Ahora, el camino pasa por ese proyecto de hogar que decía más arriba. No sé quién estará en él. Quizá ella. Puede que otra chica, tengo unas pocas amigas maravillosas ahora, incluso alguna muy especial, ¿verdad, Cenicienta? ;), pero ninguna relación o "rollo" tal como se entiende habitualmente. O a lo mejor otra nueva que venga, o más de una a la vez, jeje, ¡yo qué se!

Mi futuro es un libro por escribir, y mi cuerpo una página en blanco, ansiando que llegue alguien y escriba historias de fantasía sobre ella, o hacer arte piel contra piel. Ahora me paso los días abrazado a un cojín y soñando con la energía que fluye entre dos cuerpos y alcanza el alma de la otra persona...

Terminaré esto lanzando al vuelo, no una pregunta retórica sino una invitación a la acción: ¿Por qué, si estamos todos tan necesitados de cariño, lo vendemos tan caro? ¿Por qué ponemos tantos requisitos y condiciones, tantas pegas al simple hecho de tocar a alguien, de dar o recibir un abrazo, una caricia, o algo más? ¿Alguno sabéis lo que es pasar toda una noche abrazado a una persona, sin hacer nada más que respirar juntos y sentir esa presencia, esa conexión profunda con otro ser, toda ella pura maravilla?

¿Por qué no hacemos todos esto todos los días?

miércoles, septiembre 28, 2005

Eeeeeeestelcon 

Ya toi de vuelta....

Lo he pasao de fábula.

Ahora tengo que enfrentarme con la enolme colección de marrones que me estaban esperando en el trabajo, y con tropecientos mil mensajes de correo en chopecientas listas.

Cuando termine, ya escribiré algo por aquí.

Besotes a todos y todas...

domingo, septiembre 18, 2005

¿Soñando? 

Ya paso de intentar contar lo que me está pasando y lo que ha sido la quedada con la gente de Tantra. Se sale por todas partes de cualquier palabra que quiera usar.

Si es que hasta lo de Sole está siendo bonito, de lo bien que lo estamos haciendo.

No me puedo ni creer que esté yo viviendo estas cosas. ¿Será un sueño? ¿Despertaré de pronto y comprobaré que no era real? Da igual, en cualquier caso nadie me va a quitar lo ya vivido...

¿Y qué ocurrirá la semana que viene?

Estelcon
Estelcon
Estelcon

lunes, septiembre 12, 2005

Y el último de la serie (el más gordo) 

Tras el paréntesis cómico, vayamos con el último de los mensajes que tenía pensado escribir desde qué volví del curso. Y el más difícil.

Hay algo que lleva ya rondando bastante tiempo, y ya es hora de hacerlo, es inútil aplazar las cosas cuando llega su hora. Pero cómo contarlo en un sitio como éste, que es público y bastante personal a la vez...

Contaré, por ejemplo, que cuando dos personas caminan juntas durante muchos años, y crecen juntas, llega un día en que ambas han cambiado. Una etapa se cierra y llega el momento de emprender nuevos caminos. Puede ocurrir que los nuevos estén cerca, y puedan seguirlos juntos. O puede que no.

Hay veces que una persona debe seguir su nuevo camino en solitario, no importa lo amorosa y especial que sea la compañía. En esos casos no basta con enterrar todo lo viejo y crear algo nuevo, más auténtico. Es necesario alejarse. Quizá sea sólo por un tiempo, y un día los destinos se vuelvan a cruzar; o quizá les lleven más y más lejos. ¿Quién sabe? Pero cuando la vida llama, y el destino está allí delante, hay que avanzar, lo contrario es morir.

El caso es que ya hemos tomado una decisión. Mi vida va a dar un cambio muy importante. Esa relación que he tenido durante tanto tiempo, y que me ha aportado tantas cosas maravillosas, y unas cuantas chungas también, ha terminado. Ahora deberé asentarme en otro lugar, empezar a hacer las cosas de otra manera. Ser otra vez "yo" y no "nosotros". Y todas esas cosas que quizá algunos ya sepáis por experiencia, propia o ajena.

Sé que no va a ser traumático. Somos personas inteligentes, nos comunicamos muy bien, tenemos apoyo. Resolveremos las cuestiones logísticas fácilmente, y las emocionales también, con un poco de cuidado. Incluso el tema Robin lo estamos enfocando bien.

Pero claro, el trago hay que pasarlo. Todavía no me he cambiado, pero ya hay días en los que estoy solo en casa, y se me hace un vacío en el estómago que me parece que me va a devorar.

Menos mal que tengo la inmensa suerte de todas las cosas estupendas que me están ocurriendo últimamente. Y de todas las personas maravillosas que estoy conociendo nuevas, y las que ya conocía de antes. No me puede durar mucho la tristeza... Cuando me da el bajón, agarro el teléfono, lanzo una llamada de auxilio, y en seguida me manda alguien una poesía y un chute energético. ¡Graciaaaas!

Y cada semana me ocurre algo nuevo. Hoy he participado en un encuentro de grupos de Tai Chi en el Parque del Retiro, con la gente de mi grupo. Ha estado muy bien. Ya pondremos fotos y vídeos. El próximo tenemos una quedada con la gente de los cursos de Tantra. Y el siguiente... redobles... ¡¡¡La EstelCon!!!

¡No puedo estar triste, aunque quiera!

Bueno, algunos ratillos, sólo. Pero la luz nunca se apaga. Os quiero a todos. Y a ella también.

domingo, septiembre 11, 2005

El famoso meme del escritorio 

No he sido nominado, pero me apunto porque me sale de ahí mismo...


Este es el escritorio que tengo en mi casa. La primera parte de este dibujo es el Hombre de Vitrubio, que ya conocéis. La segunda...

(atención al texto que rodea el dibujito)

No nomino a nadie, puesto que no estoy en el circuito.

Sí, lo sé, soy un "furry friki", el escalón más bajo en la escala evolutiva. Y a mucha honra.

X-D X-D X-D X-D

miércoles, septiembre 07, 2005

Demasiadas cosas, jeje 

Bueno, parece que me he vuelto a meter en una rueda hiperactiva de esas que me dan a veces, por eso no escribí dos posts más que pensaba poner aquí. Lo que sí me he dado cuenta es que, a pesar de que a veces me agobie con el tiempo (tanto que hacer y tan pocas horas en el día), me entrego mucho en todo lo que hago, y siempre mantengo, aunque sea a un lado, la sensación de distanciarme un poco, observarme desde fuera y reservar un hueco para cuidarme un poco. Y en mi centro, no dejo de sentir un foco de luz y de paz.

(eso de la luz sé que suena cursi, pero es algo muy concreto, yo lo visualizo así, y es tan real como si digo que me pica una pierna...)

Pues el caso es que sigo con mucho trabajo, para no variar, y además tengo una vida social bastante intensa. No explicaré todo lo ocurrido. Sólo recordaré algunos momentos que no se irán:

Un anochecer en un parque, con un amigo al lado, hablando de cosas profundas frente a la puesta de sol, compartiendo cosas del corazón.

Una tarde, con alguien muy muy especial, disfrutando de una velada maravillosa y llena de sensualidad, entregando tesoros ocultos, intercambiando regalos y aprovechando lo bueno que nos da la vida en forma de comida, baile, contactos, música, olores, sabores, vista y tacto. ¡¡¡¡ummmm, qué ricooooooooo!!!!

Una noche con un grupo de gente, la mayoría recién conocidos, de alegría y baile a tope. Que no todo van a ser profundidades procelosas, también hay momentos de juerga, cachondeo, pasarlo bien, sobre todo con personas tan majas. Ese peaso concierto de La Unión... Esa banda de cachondos... Ese pastel con "ingredientes especiales", juajua. Ese beso con sorpresa...

Y un día de música y compañía, disfrutando del enorme placer de crear belleza con nuestras propias manos. De las ganas de estar preparando algo bonito para entregar a nuestros amigos dentro de poco (quedan ya sólo dos semanas). Del entusiasmo que expresa alguna persona, que literalmente salta de alegría a cada momento y no para de chupar todo lo que se le pone por delante (salvo que sea un Bardo Errante, jajaja). Y vale, no utilizaré la palabra que empieza por "m", pero el caso es que es como las bruxas, haberla hayla.

Momentos especiales para el recuerdo, cosas buenas para guardarlas en el equipaje que nos acompaña en ese nuestro trayecto, para poder sacarlas cualquier día y volver a sentir ese calor, en los días en que el frío amenaza allá fuera.

Y todavía me falta una cosa por contar, pero no lo haré todavía. Es demasiado grande y compleja para resumirla en unas pocas palabras. No creo que hable mucho de esto por aquí, aunque algo pondré, no sé cuando.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?     Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com